“Fate S.A.I.C.I. comunica que, a partir del día de la fecha, cesa la actividad en su planta industrial de Virreyes, partido de San Fernando, provincia de Buenos Aires”, informó la compañía en un comunicado oficial.
La planta, ubicada en el partido bonaerense de San Fernando, es la mayor del país en el sector y contaba con una capacidad productiva superior a los cinco millones de neumáticos por año. El cierre se produce en un contexto de crisis para la industria nacional, impactada por la apertura comercial y el aumento de las importaciones.
Cierre total y liquidación
La firma, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, aclaró que la decisión no implica un concurso preventivo ni un proceso de reestructuración, sino un cierre total con liquidación de activos y pago de indemnizaciones conforme a la legislación vigente.
Fuentes cercanas a la empresa señalaron que “es un cierre definitivo y se le paga a todo el mundo lo que corresponde: empleados, proveedores y bancos. Se liquida todo y se baja la persiana”.
Los factores detrás de la decisión
Desde la compañía sostienen que el desenlace es el resultado de un deterioro sostenido de la competitividad, advertido públicamente desde mayo de 2024. Entre los principales factores mencionados se encuentran:
Importaciones chinas: a mediados de 2025 se registró un récord de 860.000 cubiertas importadas en un solo mes. La presión de precios obligó a Fate a reducir el valor de sus productos en un 15%, afectando sus márgenes.
Contexto macroeconómico: la empresa señaló la sobrecarga impositiva, las restricciones cambiarias y la falta de incentivos a la exportación como elementos que la dejaron en desventaja frente a competidores regionales.
Costos laborales y productividad: la dirección indicó que el costo laboral y la baja productividad, sumados a una relación gremial desgastada, encarecieron la producción local frente a la opción de importar.
En el comunicado, la empresa repasó su trayectoria de más de ocho décadas, destacando su liderazgo industrial, la inversión en desarrollo tecnológico y su rol pionero en el abastecimiento de neumáticos radiales para la industria automotriz y el transporte pesado, además de su presencia exportadora en Europa, Estados Unidos y América Latina.
Asimismo, expresó su agradecimiento a empleados, clientes y proveedores, subrayando que se trató de una compañía de capitales argentinos que durante más de 80 años generó empleo, desarrolló proveedores locales y aportó al entramado productivo del país.
Tras el cierre, el empresario Javier Madanes Quintanilla, dueño de Fate, concentrará su actividad en los negocios vinculados a Aluar, firma dedicada a la producción de aluminio.