A poco más de un mes de haber recuperado la libertad tras permanecer detenido durante 448 días, Gallo participó de una corrida simbólica con el objetivo de visibilizar la situación de otros extranjeros que continúan encarcelados.
Durante la actividad, el gendarme remarcó que su caso no es aislado y advirtió que aún hay ciudadanos de distintos países detenidos sin garantías judiciales claras. En ese sentido, insistió en la necesidad de que la comunidad internacional mantenga la presión para lograr nuevas liberaciones.
Gallo había sido arrestado en diciembre de 2024 al ingresar a Venezuela y su detención generó tensión diplomática y denuncias por violaciones a los derechos humanos. Su liberación se concretó en marzo de 2026, tras una fuerte presión internacional y reclamos sostenidos.
Organizaciones y reportes internacionales señalan que, pese a excarcelaciones parciales en los últimos meses, todavía permanecen detenidos cientos de presos políticos en el país caribeño, muchos de ellos en condiciones cuestionadas por organismos de derechos humanos.
Con su participación en esta actividad, Gallo busca mantener vigente el reclamo y visibilizar una problemática que continúa siendo foco de preocupación a nivel internacional.