Monza, Italia. Franco Colapinto completó este viernes la jornada de entrenamientos del Gran Premio de Italia de Fórmula 1 con sensaciones dispares. El piloto argentino finalizó noveno en la primera práctica y undécimo en la segunda, aunque destacó que el rendimiento del Alpine fue inferior durante la tarde.
En la primera sesión, Colapinto había mostrado un buen ritmo y explicó que un inconveniente en el motor le impidió aprovechar al máximo el neumático blando. Según señaló, sin ese problema podría haber mejorado su registro alrededor de cinco décimas.
“Dimos un paso para atrás”
El panorama fue diferente en la FP2. Colapinto reconoció que el equipo no logró mantener el nivel mostrado horas antes y que el monoplaza perdió adherencia.
“En la FP2 estábamos un poquito perdidos, creo que dimos un paso para atrás”, sostuvo el argentino.
El piloto también explicó que el auto se mostró más inestable durante las curvas y con dificultades tanto en el eje delantero como en el trasero, lo que afectó su rendimiento sobre el circuito de Monza.
El objetivo: recuperar el rendimiento
De cara a la continuidad del Gran Premio de Italia, Colapinto remarcó que el principal objetivo será comprender qué provocó la pérdida de rendimiento y encontrar una solución antes de las próximas sesiones.
“En general no evolucionamos nada, de hecho siento que empeoramos bastante, así que hay que entender el porqué”, afirmó.
El inconveniente registrado en el motor durante la primera práctica ya fue solucionado. Ahora, Alpine trabajará en la puesta a punto del monoplaza para intentar recuperar el ritmo mostrado durante la mañana.
La actividad continuará el sábado con la tercera práctica libre y posteriormente la clasificación, instancia en la que Colapinto buscará mejorar su posición de cara a la carrera del domingo.