El fenómeno se sintió en varios estados, entre ellos Massachusetts, Rhode Island y New Hampshire, donde numerosos residentes reportaron una fuerte explosión acompañada por vibraciones similares a un temblor.
De acuerdo con la Sociedad Americana de Meteoritos, el objeto espacial tendría aproximadamente 90 centímetros de diámetro y habría ingresado a la atmósfera cerca de la frontera entre Massachusetts y New Hampshire. Al desplazarse a gran velocidad, el meteorito habría generado un estampido sónico antes de desintegrarse.
Las autoridades de Massachusetts confirmaron haber recibido múltiples reportes por el estruendo y las vibraciones, aunque aclararon que no se registraron llamados de emergencia relacionados con daños materiales o personas heridas.
Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) informó que, pese a los reportes de ciudadanos que aseguraron haber sentido temblores, sus instrumentos no detectaron actividad sísmica en la región, descartando así la posibilidad de un terremoto.
El evento también fue captado por satélites meteorológicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), que registraron una explosión en la atmósfera sobre el área de Boston.
Especialistas indicaron que el meteorito probablemente se fragmentó completamente durante su ingreso. En caso de que algún resto haya sobrevivido al impacto térmico, estiman que pudo haber caído en el océano.
Hasta el momento no se reportaron víctimas, evacuaciones ni daños de consideración, aunque el fenómeno generó sorpresa y preocupación entre los habitantes de la región.